domingo, 20 de julio de 2008

Timbuktu


Tombuctú o Timbuctú es una mítica ciudad (la de los 333 santos), cercana al río Níger (a sólo 7 km de distancia del río), en la República de Malí, estuvo durante siglos vedada a la visita de personas no islámicas. El primer europeo en entrar en Tombuctú fue el explorador escocés Alexander Gordon Laing (1793-1826), que salió de Trípoli en febrero de 1825 con la intención de estudiar la cuenca del río Niger.

Llegó a Tombuctú en agosto de 1826 y fue obligado a marchar pocas semanas después, aunque no llegó muy lejos, pues fue asesinado en el desierto. Poco después, en 1827, visitaría la ciudad el francés René Caillié, que llegó navegando por el río Níger disfrazado de musulmán, y tuvo la suerte de volver para contarlo.

Tombuctú era el punto de entrada al desierto del Sahara y de reunión de los camelleros Tuareg, quienes la fundaron en el año 1100, durante la dinastía Mandinga.


Durante el siglo XIV se construyó la muralla actual y la primera mezquita. Tuvo su mayor esplendor durante el reinado de los Askia (1493-1591), con más de 100.000 habitantes de diversas etnias: bereberes, árabes, mauritanos, bambas y tuareg. Los habitantes estaban organizados en barriadas, donde se agrupaban, pero manteniendo activa la ciudad mediante el comercio.

Tombuctú también fue famosa por su cultura, convirtiéndose en un centro de estudios islámicos, gracias a las diversas facultades de su Universidad. Cuando la prohibición a los no musulmanes fue levantada, durante la época francesa, llegaron a su Universidad letrados y científicos de distintos lugares, españoles, egipcios, persas y de todo el Magreb.


En 1893 la ciudad cae bajo la dominación colonial francesa, no sin la resistencia de los Tuareg, que sufrieron grandes bajas dada la diferencia de armamento. La ocupación francesa se mantuvo hasta 1960, momento de la independencia de Sudán, cuando tomó el nombre de Malí.